8Oct 08

Ley de recolección y reciclado de pilas

A pesar de lo pequeñas e inocentes que parecen las pilas concentran una gran cantidad de contaminantes. Lo más extraño no es eso sino que a pesar de las grandes campañas en torno a ellas aún hay muchos países en los cuales la recolección y el reciclado de pilas no se ha tornado en un asunto serio.

Por suerte eso comienza a ser historia antigua en algunas otras naciones. Teniendo en cuenta que el mercado europeo mueve al año cerca de 800.000 toneladas (tn) de baterías de automóviles, 190.000 tn de baterías industriales y 160.000 tn de pilas y acumuladores portátiles se hace necesario contar con una ley que obligue a tomar cartas en el asunto. En este marco ha surgido el Real Decreto 106/200, que a partir de la Directiva europea 2006/66/CE, busca reducir los riesgos de la contaminación y favorecer la recogida y el reciclado de estos productos.

La ley establece que se prohíbe la comercialización de pilas y acumuladores con más de 0,0005% de mercurio en peso y 0,002% de cadmio en peso, con excepción de los dispositivos de emergencia y de alarma, los equipos médicos o las herramientas eléctricas inalámbricas. Por otra parte, las pilas y demás deben indicar de manera visible, legible e indeleble su capacidad energética, el símbolo químico del metal pesado que contengan y el símbolo de recogida selectiva en un intento de que los consumidores conozcan la naturaleza de los productos a la hora de elegir cual comprar. Otro punto a destacar es que la ley obliga a los distribuidores a recoger los productos usados por los consumidores sin coste alguno. ¿Cómo? Hay varias opciones como puntos de recogida, talleres de automoción, tiendas comerciales de las distribuidoras. etc.
Además, se han programado fechas y cifras de cumplimiento:
En 2012 el 25%
En 2016 el 45%

Vía: Consumer Eroski




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